La gestión del aula es un proceso complejo que requiere aclarar y comunicar propósitos, generar motivaciones, transmitir conocimientos, provocar la decisión de aprender en los alumnos y liderar para valorar el rigor, el esfuerzo y la colaboración, aceptando el conflicto como algo natural, que ayudará a aclarar voluntades y ritmos.
La gestión del aula es un proceso complejo que requiere aclarar y comunicar propósitos, generar motivaciones, transmitir conocimientos, provocar la decisión de aprender en los alumnos y liderar para valorar el rigor, el esfuerzo y la colaboración, aceptando el conflicto como algo natural, que ayudará a aclarar voluntades y ritmos.
Gestionar el aula es manejarla de forma eficiente; es crear un ambiente de respeto dónde todos tengan cabida. Se trata de crear un entorno donde el profesor dirija, solo o con los alumnos, unos hilos que pueden ser más o menos invisibles o largos pero donde el diálogo ha de ser la nota dominante, fomentando la participación e implicación de los alumnos, para que todos aprendan.
Una buena gestión de aula se ha de basar, en primer lugar, en la equidad. Los alumnos han de percibir que incluimos a todos, y eso requiere rutinas de comportamiento, de las que nosotros hemos de ser modelo. Un aula no podrá funcionar realmente si no se basa sus normas en criterios que todos comprendan, y que estén en relación con prácticas de aula inclusiva, teniendo presentes los defectos y debilidades específicos de los alumnos que conforman el aula, así como su grandeza y genuinidad.
Las rutinas en nuestras maneras de impartir clase nos han de permitir establecer, en clases ordinarias, normas que premien algunos comportamientos y penalicen otros, rutinas al inicio de la sesión que informen a los alumnos de lo que se va a hacer y porqué, en un lenguaje que se adapte a la edad de los alumnos, relacionándolo con lo aprendido anteriormente.
El cuento infantil no sólo es importante porque sirve como estímulo para el futuro lector, sino también, porque contribuye al desarrollo del lenguaje, de la creación literaria, de la imaginación de mundos posibles, entre otros. Además, porque al recrear la vida de los personajes e identificarse con ellos, le permite vivir una serie de experiencias y situaciones que le ayudarán a adquirir mayor seguridad en sí mismo, a integrarse y formar parte del mundo que le rodea.
En primer lugar, mi actividad (mini cuento) permite hacer una conceptualización teórica desde algunas concepciones psicológicas y sus implicaciones en la enseñanza aprendizaje de la lectura y la escritura; en segundo lugar, cuál es el enfoque que se le ha dado al cuento como género literario desde la Enseñanza integrada.
Es importante señalar que los cuentos infantiles son los motivadores más relevantes en la etapa de adquisición de la lectura y la escritura, y uno de los medios más eficaces para crear y estimular el placer por los libros, Las acciones metodológicas que surgen de esta propuesta nos llevan a proponer estrategias pedagógicas que puedan ser desarrolladas en el aula. Se hace necesario pensar en que la eficiencia y la profundidad de los aprendizajes dependen del dominio que tienen los estudiantes sobre sus actividades: ¿cómo planear la ejecución de tareas, de actividades, de tiempo, espacios y recursos?